Si circulabas por la Ruta 66 en 1975, encender tu radio de banda ciudadana (CB) significaba entrar en un mundo de charla codificada, camaradería y rebelión. Mucho más que una herramienta de comunicación, las radios CB se convirtieron en un fenómeno cultural impulsado por camioneros, entusiastas de la contracultura y estadounidenses corrientes que buscaban conectarse en una época de escasez de gasolina y creciente desconfianza [...].
